Rashid Alimov, secretario general de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).
Rashid Alimov, secretario general de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).
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EFE

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Irán salió reforzado frente a EE.UU. en la cumbre de la OCS liderada por China y Rusia

Chinos y rusos prometieron a Teherán apoyarle económicamente frente a la posibilidad de que Washington le imponga nuevamente sanciones.

Irán, país observador de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS), fue este domingo el gran protagonista de la cumbre eurasiática de este organismo en Qingdao (este de China), al obtener el apoyo expreso de la nación anfitriona y de Rusia frente a los intentos de aislamiento de EEUU.

Tanto el presidente chino, Xi Jinping, como su homólogo ruso, Vladímir Putin, lamentaron la retirada de EEUU del acuerdo nuclear que ellos, Irán, Reino Unido, Francia y Alemania, suscribieron en 2015, y prometieron a Teherán apoyarle económicamente frente a la posibilidad de que Washington le imponga nuevamente sanciones.

Putin subrayó en la cumbre que la retirada decidida por el presidente estadounidense, Donald Trump, el mes pasado "puede desestabilizar más aún la situación", mientras que Xi criticó esa "decisión unilateral" y señaló que su Gobierno trabajará con el ruso para intentar preservar el acuerdo nuclear.

En la cumbre de Qingdao participó también el presidente iraní, Hasan Rohaní, en el que es su primer viaje al exterior desde la retirada de EEUU, que aprovechó para cargar contra Washington y subrayar que "sus esfuerzos para imponer sus políticas en el resto están creciendo como una amenaza para todos".

El líder de la República Islámica indicó que EEUU "ciertamente controlará las acciones de otros para intentar que salgan del acuerdo", por lo que advirtió de que no responder a la retirada de Washington adecuadamente "puede tener consecuencias destructivas para la comunidad global".

La OCS, creada en 2001 para aumentar la cooperación económica y en materia de seguridad, agrupa a China, India, Pakistán, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguizistán y Tayikistán, además de tener como observadores a Bielorrusia, Afganistán, Irán y Mongolia, cuyos presidentes también participaron en la cumbre de hoy.

El anfitrión Xi abrió la cita de Qingdao prometiendo a los países miembros préstamos por valor de 30.000 millones de yuanes (4.600 millones de dólares) para aumentar la cohesión económica regional, a través del consorcio interbancario del organismo.

El mandatario también abogó por un aumento de la cooperación regional en materia de seguridad, bajo el marco del plan 2019-21 de lucha contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo, que incluye el incremento de las maniobras militares conjuntas.

Putin fue el mandatario que tocó en Qingdao un mayor número de asuntos de política internacional, y no dudó en referirse a la situación en Afganistán, Siria o Corea del Norte, países todos ellos cercanos a la órbita de la organización.

Respecto al conflicto sirio, Putin destacó que con la ayuda de su Gobierno y los de Irán, Turquía y otros países, al régimen de Bachar al Asad, "la actividad terrorista en el país ha sido aplastada, abriendo el camino a una solución política del conflicto".

"El Gobierno sirio ha cumplido sus obligaciones y ha mostrado interés en abrir un diálogo político, ahora la pelota está en el tejado de la oposición", afirmó Putin, quien también dio la bienvenida a la inminente e histórica cumbre entre los líderes de EEUU y Corea del Norte que tendrá lugar el 12 de junio en Singapur.

Otra intervención destacada en la cumbre de hoy fue la del presidente afgano, Ashraf Ghani, quien destacó que su Gobierno está "firmemente comprometido a solucionar el problema con los talibanes" y pidió el apoyo de la comunidad internacional a sus decisiones.

En este sentido, agradeció especialmente al presidente de China y al primer ministro de India, Narendra Modi, que hayan intentado comprometer a Trump y a otros líderes mundiales para que consideren a Afganistán un socio de cooperación.

El propio Modi resaltó que la seguridad "es la mayor prioridad" para la región eurasiática e insistió en que solo garantizándola se podrá conseguir que los países de la OCS, que suman el 40 por ciento de la población mundial, sean una región adecuadamente conectada.

La cumbre se celebró en un edificio de convenciones creado para la ocasión en tan sólo seis meses a orillas del puerto olímpico de Qingdao, que acogió las pruebas de vela de Pekín 2008.

Al término de las reuniones los países miembros firmaron una declaración conjunta y varios acuerdos de cooperación económica en el seno de la OCS, que celebró en esta ocasión su primera cumbre con India y Pakistán como miembros de pleno derecho.

EFE

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